Mi debut con una chica (Relato Lésbico)

Ya había cumplido los 19 y estaba estudiando magisterio, era invierno y se venían los parciales a mitad de año! Psicología nos tenía a mal traer, la materia era apasionante pero la profesora……nos volvía locas.
Así es que invité a Patricia, una compañera que conocí en el curso, muy buena onda con la que nos entendíamos bien para estudiar juntas. La idea era que juntarnos en casa para estudiar hasta cualquier hora y después dormir un rato antes de ir a rendir. Patricia, o Pato como le decíamos, era menudita, flaquita de tetitas chiquitas y culito redondito, hermoso. Muy dulce y muy buena mina, nos hicimos amigas enseguida, las dos teníamos novio y habíamos ido a bailar los cuatro un par de veces.

Eran como las tres de la mañana, mis viejos y mi hermanito menor dormían hace ya mucho rato cada uno en su habitación, con Pato no dábamos más, estábamos desde las dos de la tarde estudiando y decidimos dormir ya que nuestros cerebros no daban para más.

Yo le cedí mi cama, muy cómoda y me arreglé una colchoneta en el piso, como les conté, estábamos en un día muy frío de invierno y por más calefacción que haya me estaba congelando, cansada y todo como estaba no podía dormir de frio, Pato se dio cuenta y me dijo:

—–“Estas cagada de frío y yo acá calentita en tu cama, me hace sentir culpable.
—–“No seas tonta, le dije, yo te di mi cama, sos la invitada y no te voy a hacer dormir incomoda.
—–“Bueno, hagamos una cosa, me dijo, vení a dormir conmigo, compartamos la cama, vamos a estar más calentitas y no me voy a sentir culpable.

Me metí a la cama, estaba congelada, sentí la tibieza de su cuerpo e instintivamente la abracé para sacarme el frio. Fue un abrazo cálido, reconfortante, no quería dejar de estar ahí, ella le debe haber pasado algo similar porque no solo no me soltó, sino que me apretaba muy junto a ella. No sé cuánto estuvimos así, pero algo hizo clic en mi cabeza, sus pechitos tibios debajo de su camisón, sin corpiño apretados contra los míos, en la misma situación me llenaron de dulzura. Comencé a acariciar su espalda muy suavemente y enseguida ella comenzó a hacer lo mismo. Sus caricias bajaron hasta mi cola y cuando yo hice lo mismo suspiró fuertemente en mi oído. Seguimos acariciándonos tiernamente y ya nuestra temperatura había elevado tanto que casi nos sacamos las frazadas. Besé su cabeza dulcemente y ella que estaba un poquito más abajo empezó a besar mi cuello, ahora la que suspiraba era yo, me di vuelta poniéndola de espaldas a la cama y acomodándome encima le partí la boca de un beso, primero muy suave y tierno y luego con mi lengua sedienta busqué la suya y nos trenzamos en una lengüeteada mortal.

Le saque el camisón y me prendí de sus tetas, que lindo fue descubrir lo dulce de los pechos de una mujer, se los besé y mordisquee como me gusta que me lo hagan a mí y ella gemía, le gustaba, con mi mano busque su conchita, muy mojada y la encontré justo cuando ella encontró la mía. Nos pajeamos febrilmente, las dos sabíamos bien como era el tema, acabamos casi juntas y tuve que besarla para que acallemos nuestros gemidos, no estábamos solas y no quería que nadie se despierte.

Después de reponernos, siempre abrazadas, le dije que quería saber que se siente al lamer una conchita y ella me dijo que si mientras le dejara probar lo mismo, nos posicionamos para un 69 y fue exquisito. Aunque eran nuestras primeras conchas las dos sabíamos muy bien cómo hacerlo, teníamos experiencia de “novios lamedores” y las dos sabíamos lo que nos gustaba. Por mi parte debo decirles que si bien me encanta tener una pija en la boca, es exquisito lamer una conchita, volverla loca hasta que me entregue sus juguitos, muy excitante. Las dos nos sacamos como tres orgasmos cada una y no queríamos salir de ahí…. estábamos embelesadas con esta nueva experiencia.

Yo había quedado al revés en la cama, me di vuelta, la abrace y la besé, con ese caliente beso se mezclaron también nuestros juguitos…un cóctel digno de probar. Nuestros cuerpos sedientos de lujuria se fueron acomodando uno al otro hasta quedar con las piernas entrecruzadas, el muslo de cada una rozaba la conchita de la otra y así nos pegamos una cogida de alto voltaje. Nuestras muy calientes conchas bañaban la pierna de la otra y esto hacia que el roce fuera sensacional el vaivén de ambas hacia crujir la cama y nuestros jadeos calientes y lujuriosos no hacían más que subir la temperatura…… cuantas veces acabamos?.. perdí la cuenta… solo sé que nuestro cansancio hizo que después de mucho rato paráramos y quedamos durmiendo abrazadas.

A la mañana siguiente mientras desayunábamos mi mamá preguntó muy inocentemente si habíamos pasado frío ya que nos vio durmiendo juntas, le dijimos que sí, pero no le contamos como nos sacamos el frío, jiji. Sorprendentemente nos fue bien en el examen, las dos teníamos la mente en blanco esa mañana, a la tarde volvimos a casa y estaban todos en sus ocupaciones, la casa estaba sola hasta las 6 de la tarde, nos metimos en nuestra pieza. y dimos rienda suelta a nuestra nueva pasión. En un momento de descanso Pato me dice:

—–“Que lindo sería compartir esto con nuestros novios no?. Te parece que les gustará?.
—–“ Mirá a todos los hombres les gusta!!!! se van a volver locos!!!! -le dije- y se me ocurre como hacerlo!

Dicho esto enterré mi cabeza entre sus piernas y no se dijo más nada. El fin de semana mis padres y mi hermanito se iban a Chivilcoy al casamiento de una tía y yo me quedé por los exámenes, al menos esa era la excusa, me podría ir a visitar parientes que ni conocía y dormir incomoda en casa de otros, ya lo había padecido de chica, basta, ahora era el turno de mi hermanito, je.

Invitamos a nuestros novios a cenar, fue una cena tranqui, con poco alcohol, solo unas cervezas, los queríamos bien fresquitos.

Después de cenar fuimos al living, nos sentamos juntas con Pato en el sofá y ellos en los sillones, así lo teníamos planeado. Pusimos música y charlamos de cosas normales. La idea era calentarlos un poquito así después era todo más fácil. las dos vestíamos minis cortitas y nos ocupamos de abrir las piernas como al descuido para dejarlos calentitos, en especial al novio contrario que no estaba acostumbrado a ver nuestras cotorritas, jeje.

Hecha la seña convenida nos acercamos a nuestros novios y besándolos apasionadamente los dejamos a full y cuando ellos pensaban que iría cada pareja a una pieza para seguirla, nos volvimos al sofá y nos empezamos a besar entre las dos con lengüetazos apasionados.

Mi novio se quedó mudo y el de ella atinó a decir:

—–“Ah Bueno!

Se quedaron estáticos, con la boca abierta, clavados en el sillón. Con Pato nos fuimos desvistiendo, nos prendimos de nuestras tetas y yo me agaché hasta su conchita y se la empecé a comer. Los chicos se miraron por un momento y dijeron: -Sssseeeeeeee!!!!!!!!!! y volaron sus ropas por el aire, mi novio se prendió de mi culo y me lamió como nunca y el de Pato le puso la pija en la boca y ella se la lamió con gusto.

Cuando me quise acordar tenía a mi novio culeandome salvajemente y al novio de pato cogiéndole la boca con todo. Me tiré de espaldas al piso y mi novio me la puso por la concha, Pato se arrodilló encima de mi cara para que le siguiera chupando la concha y al ratito nomas los vi como se comían la boca entre ambos, el novio de Pato se las arregló para lamerme la concha mientras mi novio me cogía, Pato lo agarró de la pija y lo pajeaba. De reojo pude ver como también le lamia la pija a mi novio… había resultado ser bi!!.

Cuando estaba por acabar mi novio la sacó y me acabó en la panza y cuando Pato vio que su novio estaba por acabar se acercó para que le acabe en las tetas. Enseguida cada una limpió con la lengua a la otra y con la boca llena de leche nos besamos como nunca, compartiendo el premio por nuestra locura. Dejamos descansar un poco a los chicos y después hicimos la cambiadita, cada una se cogió al novio de la otra. Como estaban los chicos ese día!!!! y las culpables éramos nosotras jaja!!!! Hermosa cogida nos pegaron. Quedamos agotados los cuatro, pero teníamos tiempo. Tomamos una cerveza y con pato nos empezamos a besar de nuevo, queríamos hacer la frotadita como la otra vez, y así lo hicimos.

Nuestros muslos brillaban empapados por la lujuria de nuestras conchitas que iban y venían salvajemente, los vecinos sin dudas debían escuchar nuestros jadeos que en ese momento eran gritos, pero no nos importaba nada, solo gozar como locas, orgasmo tras orgasmo, salvajemente.

En un momento me acordé de los chicos, no los escuchaba, no habían venido a compartir nuestra locura… levanté la cabeza y vi a mi novio desparramado en el sillón y al novio de Pato arrodillado entre sus piernas chupándole la pija apasionadamente, me reí y le hice señas a Pato que al verlos me dijo: -Parece que cundió la moda bi!!!!!!!

Que loca fiesta que nos mandamos, tuvimos otros encuentros pero nunca tan loco como ese, fue irrepetible.
El domingo volvió Pato y me ayudó a limpiar todo para que no queden huellas de nuestra locura, esa noche volvía mi familia y no debían sospechar nada.
Quieren saber si la recompense por la ayuda?…. obvio!!!!!!

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