Mejor en persona (Relato Lésbico)

Llevaba 9 meses saliendo por internet con mi novia pero nunca nos habíamos visto. Ella vivía como a mil kilómetros de mí y nunca antes se había dado la posibilidad; con lo cual nos pasabamos las horas hablando por teléfono o por internet.

Un día llegué de clase realmente agotada y me fui directa a la ducha. Me quité la ropa dejando mi cuerpo sudoroso al aire y me metí recibiendo el calor del agua. En eso estaba cuando veo que me llaman por teléfono que por suerte lo tenía cerca.

Sin ganas contesté preparando un discurso de bronca a aquel que me sacase de mi mundo cuando para mi sorpresa veo que es mi novia. Con más ganas le dije que estaba en la ducha y que si me daba unos instantes podríamos hablar con tranquilidad. Fue entonces cuando noté un tono realmente sexy en su voz y me dijo:

—–“Mejor quédate como estás. Acaso no te gustaría que yo estuviese ahí haciéndote compañía?”, eso me puso realmente caliente y noté como mi concha se mojaba entera.

Le pregunté qué le gustaría hacerme y entonces empezó a decirme cómo me tocaría; Con un tono torturantemente sexy me dijo que me mordería toda la boca mientras que con sus dedos se encargaría de mis pezones hasta que los hiciese sangrar. Yo no pude resistirme al imaginar como se tragaba todas mis tetas y empecé a meterme un dedo por todo el coño mientras ella seguía diciéndome como se metería en mis piernas para lamerme como una perra. La visión de las gotas de agua cayendo por mi cuerpo era excitante e imaginarme esa boca tragándose todos mis jugos era superior a mí. Entonces le pedí que jadeara y como una puta caliente empezó a jadear mientras mi concha dilatada recibia más y más dedos tragándoselo todo y haciéndome gritar como una zorra. Me agarré el clítoris bien fuerte moviéndome como si me follasen de verdad y me corrí entera dejando mis dedos llenos de mí.

—–“Qué puta eres!! Me dijo… y yo le respondí con un “todavía no sabes como soy en verdad!!” “no tardaré mucho en saberlo” fue su contestación… no pregunté a que venía eso y empecé a ponerla caliente a ella.

Había pasado una semana desde esta conversación cuando sobre las 10 de la noche siento que llaman a mi puerta. Yo no esperaba nadie a esas horas y sólo llevaba puesto encima una camisa y mis bragas. Me puse algo más por encima y me fui hacia la puerta esperando encontrarme a cualquier estúpido con ganas de molestar. Cuando abrí la puerta vi a una chica que no reconocía muy bien, en parte porque la noche no dejaba que distinguiese mucho más y por otro lado porque una gorra le tapaba los ojos. Algo desconcertada pregunté quien era y me respondió:

—–“es que ya no me conoces?”. Y la chica se me echó encima comiéndome toda la boca mientras aferraba sus manos a mi cola. Al principio me quedé parada por la sorpresa, era ella?. No me importó ni el como ni el porqué y cerrando la puerta la agarré por las tetas y la apoyé contra la pared a la par que mi lengua deseosa recorría su boca mezclándose con mi saliva.
—–“Me acuerdo demasiado bien de ti” le dije y allí mismo de pie empecé a quitarle la ropa para poder ver esas tetas que tantas ganas tenía de comerme.

Después de separarme de su boca que pedía más y más empecé a morderle el pezón que estaba super duro escuchando como ella emitían unos rítmicos gemidos que me estaban mojando todo el puto coño. Mientras seguía mamándole esas enormes tetas metí mi mano a través de su pantalón para llegar a ese clítoris que sobresalía todo húmedo de su conchita. Empecé a acariciárselo y ella jadeaba moviéndose como una puta deseosa. Vi que no podía mantenerse de pie y la llevé hasta la cama donde le arranqué el pantalón mientras ella se desahacía de mi camisa. La agarré de las manos como diciéndole que parase, que iba a ser mía cuando metí mi cabeza entre sus piernas abiertas para recorrer con toda mi lengua esa concha tan abierta. Se retorcía por toda la cama mientras yo saboreaba todo lo que esa humedad me ofrecía cuando la atravesé con dos dedos bien adentro. Gritó como una posesa y empecé a montarla con mis manos, embistiéndola una y otra vez notando como ella se agarraba a mí suplicando más y más. Le metí los dedos más adentro mientras con mi lengua me volví a hacer dueña de ese erecto clitoris que lamí y saboreé como la más puta. Empecé a morderselo cuando ella empezó a derramar toda su leche en mi cara en un tremendo orgasmo. Yo seguí comiéndole la cocha mientras me suplicaba que parase, que ya no podía más pero me dío igual y me la follé de nuevo como si fuese mi zorra.

Justo cuando iba a correrse paré para torturarla un poco y le dije que si quería que acabase, que ella tendría que comerse lo que yo tenía entre mis piernas. Sin pedírselo dos veces se puso de rodillas mientras yo me acercaba al borde de la cama y jadeaba moviendo mis caderas. Se comió todo mi coño una y otra vez mientras sus dedos se deleitaban con mi culo que la esperaba todo abierto. La agarré por la cabeza para que se lo tragase todo y a golpe de lametones me corrí en toda su cara mientras veía como se tragaba el fruto de mi corrida. Sin pararme mucho a respirar la puse a cuatro patas y rebuscando en mis cajones encontré una inmensa polla de plástico. La abrí bien de piernas sin cruzar una palabra con ella y sin dilacines le metí aquello por todo el coño, empezó a gritar mientras su coño chorreaba ese jugo tan apetitoso que yo me dispuse a beber. Mi lengua viajaba de su concha hasta su culo mientras aquel pene artificial hacía su trabajo. Yo estaba jodidamente caliente y empecé a tocarme a la vez que me la follaba como la más barata de las putas. Escuché como iba a correrse mientras su coño derramaba todo aquel líquido y no pude contenerme más explotando en otro orgasmo inmenso. Sin fuerzas caí sobre su cuerpo apollando mis tetas en su espalda, en busca de ese aire que tanto me faltaba…

Le agarré su mano mientras besaba su cuello. Fue una noche sublime.!!

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