Marina (1 de 2) (Relato Lésbico)

Yo me llamo Cecilia y mi relato se remonta a años atrás, si, yo tenía casi 11 años y tenía una hermanastra de 17, (todavía la tengo), y viviamos con mi mamá, que era viuda.

Marina era hija del marido de mi mama, yo soy el fruto de una escapada de mi mamá con un pretendiente que no quiso saber nada cuando se enteró del embarazo de mi madre.

Por suerte mi mamá tenía un muy buen trabajo así que viviamos bien, ella solo venía a casa a la nochecita, el resto del dia mi hermana se encargaba de todo, la casa, sus estudios, de mi, para el resto venía una señora que hacía las cosas mas dificiles, como lavar, planchar, cocinar, etc., mi hermana Marina, era como si fuera mi mamá, me bañaba, me aseaba, me ayudaba con los deberes, me acompañaba e iba a buscar a la escuela, me ayudaba en todo, yo la adoraba, era mi sueño, ella estaba siempre lista para complacerme y tambien para mantener la disciplina.

A mi edad yo ya quería bañarme sola, y Marina decía que no, ya que no hacía las cosas como deberían ser, obvio la protesta no se hacía espera.

—–“Marina, ya soy grande, quiero hacerlo sola.
—–“No Chechu, (así me llamaban), yo te bañaré y así fue, ella era la que me bañaba, Un dia yo estaba afuera jugando y ella me llamó:
—–“Chechu, a bañarse. Ufa, pensé yo, otra vez lo mismo y ahí fui, me saqué la ropa, me metí en la ducha, y ella con sus manos un poco pesadas, me lavó el pelo, y luego de enjuagarlo, enjabonó la manopla que tenía para bañarme y me empezó a lavar, cara, orejas, axílas, espalda, pecho, (el mio chato), la cola, con todo, la chucha con todo, y mientras me estaba restregando la mariposita, sentí algo extraño, excitante, un nudo en el estómago, me temblaban las piernas, Marina fue a sacar la mano para continuar el baño y yo como en un sueño le dije a mi hermana:
—–“Marina, seguí Marina, seguí por favor,…. seguí asíiiiiiii, si, si Marinaaaaaaaaaa,. después me enteré que había tenido mi primer orgasmo. Marina se me quedó mirando con la boca abierta y me preguntó:
—–“Que sentiste Chechu, yo le expliqué lo que había sentido, y ahí ella se dió cuenta que mi cuerpo había comenzado a tener sensaciones y se estaba preparando para entrar en la adolescencia, ya no hubo discusiones con Marina, decidí que ella me seguiría bañando, quería sentir otra vez esa placentera sensación que había sacudido mi pequeño cuerpo. Al dia siguiente me tocó otra vez bañarme, esta vez no hubo quejas ni protestas, al momento estaba ya en la bañera y Marina comenzó a lavarme la cabeza y luego siguió por mi cuerpo, yo esperaba ansiosa el momento en que ella me tocaría y yo disfrutaría de ello pero no sucedió así. Marina dio por terminado el baño y me dejó limpia, pero insatisfecha y defraudada; me secó rapidamente y cuando me quise dar cuenta ella había salido del baño y a mi me tocaba vestirme a solas.

Sentía latir mi cuerpo, estaba alterada, sentía algo que nunca había sentido, me acaricié el cuerpo, sentía mi chucha caliente, me toqué y estaba un poco humeda, me froté mi vulva, sentí placer pero nada se parecía a lo que había sentido el día anterior con Marina, me terminé de vestir y salí, estaba malhumorada.

Marina estaba en la sala hablando por telefono, me fui a mi dormitorio y me recosté en la cama pensando en lo que había sentido y que quería repetir si o si, necesitaba otra vez tener esa emoción en mi, sentir otra vez esa explosión que me llevó al cielo. Estaba ensimismada en mis nuevos y calientes pensamientos y no escuché que Marina había entrado en mi dormitorio, se sentó a mi lado y me llamó ya que yo estaba soñando con mis ojos cerrados. Ahí estaba Marina mirandome, con unos ojos cuya mirada no pude descifrar.

—–“Que pasa Marina, pregunté.
—–“Disculpame Chechu, hoy en el baño esperabas otra cosa, verdad?.
—–“Si, no se, si, creo que si.
—–“Perdoname Chechu, pero yo me asusté, tuve miedo que me rechazaras, que dijeras algo, me perdonás?.
—–“Marina no estoy enojada con vos, solo quería que me hicieras lo mismo que ayer, me gustó mucho.
—–“Chechu sos una nena muy bonita y te quiero mucho, quedate quieta así, si así, Chechu, te voy a enseñar como es tu cuerpo y para que sirve cada cosa, querés?
—–“Si Marina, enseñame.
—–“Bueno Chechu, pero primero tenemos que hacer un pacto secreto.
—–“Que pacto Marina?.
—–“Esto que vamos a hacer hoy y quizás otras veces mas, no lo tiene que saber nadie, nadie en absoluto, si se entera alguién perderíamos todos, de acuerdo?
—–“Si Marina.
—–“Lo jurás.
—–“Si Marina, lo juro.
—–“Entonces te mostraré primero mi cuerpo, que ya debés conocer bastante, pero que es diferente del tuyo, ya que yo soy mayor. Y ahí Marina me descubrió todo su cuerpo, era una chica hermosa, sus pechos tenían la medida justa, igual que su cola, me quedé embobada mirandola, dio un par de vueltas para que la viera bien y yo con la boca abierta mirando todo, tenía su chucha depilada y estaba hermosa.
—–“Y Chechu, te gusta lo que estás mirando?.
—–“Si Marina, eres realmente hermosa, mientras que yo.
—–“Chechu, vas a ver que en un par de años vos tambien vas a tener un lindo cuerpo, y ahora a desvestirse niña, igual que yo. Y ahí ella me fue indicando todas las partes del cuerpo de donde se podía obtener placer y como se hacía para obtenerlo y que diera satisfacción. Luego de una extensa lección de cómo era el cuerpo de una mujer y de haberme explicado todas las cosas que me estaban pasando y que me sucederían en el futuro.

Marina se recostó a mi lado y me preguntó si estaba conforme con las explicaciones y las lecciones que me había dado.
—–“Si Marina, contesté yo, te estoy muy agradecida que me hayas contado todas estas cosas, así sé lo que soy, ahora me conozco, estoy muy feliz, Marina, te quiero mucho.
—–“Si Chechu, yo también te quiero mucho, mas de lo que crees, mucho, mucho, solo estaba pensando como enseñarte la parte práctica, entendés lo que te quiero decir?.
—–“Si, no, no se Marina, como es la parte práctica?. Querés decir estar juntas nosotras dos, no?.
—–“Si Chechu, vos y yo juntas, yo te llevaría de la mano en cada paso que dieramos así no tendrías dudas, es que no puedo estar así al lado tuyo Chechu, sin poder acariciarte, mimarte, tocarte toda, besarte, abrazarte, te deseo mucho.
—–“Marina, yo también después de todo lo que me enseñaste, te deseo, quiero saber y sentir mas cosas, Marina, lo que me sucedió ayer en el baño quiero volver a sentirlo, Marina, quiero que me hagas feliz,… no se como se hace, hacémelo vos, Marina, por favor, hacémelo.
—–“Marina se levantó de la cama arregló algunas cosas, bajo las cortinas de las ventanas y apagó las luces, el cuarto quedó en penumbra, veía a Marina caminar, adivinaba su silueta, la ví acercarse a la cama y la sentí acostarse al lado mio, yo estaba muy nerviosa, estaba temblando, no sabía lo que me esperaba, aunque recordaba lo sucedido durante el baño el dia anterior.

Marina se acercó a mi, sentía su respiración sobre mi piel, su mano comenzó a acariciarme mi pelo, mi cara, mis brazos, suavemente, muy suavemente, eran unas caricias muy apaciguadoras, besó mi frente, mis ojos, las orejitas, besó y lamió mi cuello, bajando hasta mis pezoncitos, chiquititos, los lamió y chupó, mis axilas no se salvaron, Marina las lamió con suavidad haciendome sentir en todo el camino que recorría una multitud de distintas sensaciones que me provocaban placer, mis manos no se salvaron, los deditos fueron lamidos uno por uno.

Sus manos despacio me dieron vuelta quedando yo cara abajo, sus suaves manos acariciaron mi cuello mientras su lengua inquieta lamía mi espalda descendiento cada vez mas, hasta llegar al final de la misma, hubo unas pequeñas mordiditas en mis nalgas que me hicieron dar grititos y saltar, me sentía muy rara, pero bien, con el tiempo me di cuenta que estaba muy excitada.

Marina siguió su viaje y mis piecitos fueron su próxima meta, por dios que placer sentir los pies y dedito por dedito chupado, lamido, yo estaba muy inquieta, eso parecía una tortura de tanto placer, las caricias y la lengua subieron por las piernas, las manos acariciaban amplias zonas de mi cuerpo, mientras la lengua se dedicaba mas a zonas particulares, la parte trasera de las rodillas, la interior de los muslos, y ahí estaban otras vez las caricias y los morrdisquitos en mis nalgas, que hacían saltar, esos movimientos ayudaron a Marina que yo me arrodillara, ahora tenía la colita para arriba, ella abrió mis nalgas y mi anillito dorado quedó al alcance de su lengua atrevida que lo lamió, jugó con el, lo acarició y finalmente pudo entrar apenas para mi satisfacción y placer, nunca había sentido algo así, no se puede explicar con palabras, hay que sentirlo, ahí estuvo un rato largo, despació me giró de espaldas, levantó mis piernas bien altas y siguió lamiendo ahí, mi anillito, suavemente y despacio subió y se encontró con mi chucha, que yo sentía como si latiera, pasó su lengua, y eso era el placer?. por dios, quiero mas, mas…

—–“Chechu, parece que te gustó, me dijo Marina, estás empapada nena, estás muy mojada, esto me gusta mucho y de dedicó a lamer mi chucha, en poco tiempo sentí como si algo se me estuviera formando en mi bajo vientre que me hacía mover mis caderas hacia arriba y abajo, algo desconocido me atrapó, me sacudí y grité, grité mi primer orgasmo real totalmente tensionada y relajandome después sobre la cama, sin fuerza.

Marina me miraba y me acariciaba la cara, se acercó a mi y me dio un beso en los labios, sentí su lengua hurgar entre los mios, hasta que yo abrí un poco mi boquita y su lengua avida se coló en mi boca y buscó la mia, comenzando el conocido juego de las lenguas, su boca tenía un sabor extraño pero agradable, luego me dí cuenta que estaba probando mis propios jugos, ese beso, realmente mi primer beso, duró mucho tiempo, era como que no nos podíamos despegar una de la otra, nos queríamos y mucho.

Claro, esta fue mi primera lección, yo estaba satisfecha, pero me dí cuenta que Marina estaba super excitada; dejamos de besarnos, y ella me abrazó, tomó una de mis manos y la llevó a su chucha, estaba muy mojada, ella la puso sobre su clitoris y comenzó a frotarse, mientras se metía unos dedos en su conchita, y en muy poco tiempo ella también tuvo su premio, llegando a su orgasmo, acercó los dedos a mi boca diciendome, Chechu este es mi sabor, la próxima vez lo tomarás de ahí como hice yo contigo, vale?. Que podía decir, estaba enamorada de mi hermana.

—–“Si Marina, haré todo lo que quieras, te amo Marina.

Dado que estabamos siempre solas, estabamos siempre juntas, con poca ropa y sin interiores, así aprovechabamos siempre que podíamos para demostrarnos nuestra pasión, yo aprendí todo de Marina, mi lengua también se había vuelto descarada, y hurgaba a cada momento que podía la conchita y la entradita trasera de Marina, ayudada por mis dedos, ella ya estaba dilatada de su anillito y mis deditos y mi lengüita entraban bien, pasado el tiempo, después de los 12 años, Marina comenzó a meterme un dedito bien lubricado en mi culito con infinita paciencia, pasado un mes ya eran tres los que me entraban y no me molestaba para nada; Marina me había dado una ristras de bolas que había que introducirse en el culito, eso me lo mantenía en forma y me sentía bien, a los 13 ya Marina y yo eramos, por decir, pareja, ya que ella tenía un hermoso arnés con penes de distinto tamaños y cuando podíamos, yo era la encargada de hacer de varón y me la cogía por todas partes; parece mentira que en poco tiempo, (2 años), hubieran cambiado tanto las cosas, yo ya tenía un lindo cuerpito, con un culito bien puesto unas tetitas lindas y desafiantes, experiencia sexual, (aunque sea con una chica); quise probar el arnés y Marina sin decir nada, preparo todo para la tarde y cuando estuvimos solas, hicimos el juego previo, me lamió el culo y envaselinó abundantemente, apoyó el “amigo” en mi anito y despacio empujó, y si, dolía, pero supongo que a todas no solo a mi, un poco mas, y un poco mas, como me había trabajado mi culito con antelación, no sufrí demasiado, y cuando me dí cuenta estaba todo adentro, (no era demasiado grande), el ir y venir me encendió, sentia sensaciones encontradas, si, era lindo, me gustaba, me comencé a tocar el “clit” masajeandolo con ganas y tuve el primer orgasmo.

Marina no paraba, al otro rato y como que para la primera vez fue suficiente para mi, estaba contenta y satisfecha. Marina me miraba fijo, con ojos serios

—–“Chechu, sos mia, yo te hice lo que sos hoy, nadie te tocará hasta que yo diga, ya tu culo no es virgén, tu conchita si, quiero que me regales ese virgo, es mio. Marina estaba muy seria, era como que veía que yo crecía y que me podía escapar de sus manos y que todo el trabajo que había hecho conmigo lo aprovechara otro, me entendiste Chechu?.
—–“Si Marina.
—–“Bueno, pués entonces lo quiero ahora, yo me quedé dura, que me haría, que instrumento usaría, no se, tenía aprensión,……ella se me acercó, me besó, me abrazó.
—–“No temas Chechu, no pasa nada, todas las chicas pasan por esto y yo te lo voy a hacer de la mejor manera y vas a ver que lo vas a disfrutar, te quiero Chechu y no te haría ningún daño, relajate, ponete estas almohadas debajo de la cola, aquí al borde de la cama, esperá ponete otra mas, así, así estás bien levantada, ahora levantá bien las piernas y abrelas, si, así, tenelas con las manos, quedate así chiquita, quietita.

Su boca absorbió mi vulva, chupó mis labios vaginales, mi clitoris, me punteó con la lengua la entrada de mi vagina, haciendome gemir de gusto, siguió chupandome el clitoris y un dedo se coló en mi chucha hasta topar con algo, mi himen, se coló otro dedo y entre los dos comenzaron a entrar y salir despacio, llegando hasta tocar la telita, yo estaba super caliente, transpiraba, Marina seguía trabajandome la conchita y cada tanto le pasaba la lengua para tomarse el jugo, en un momento en que yo solo pensaba en acabar, Marina empujó hasta el fondo y chau himen, me dolió, no fue una tragedia, pero no me lo esperaba, ella siguió dandome dedo hasta que tuve un orgasmo muy fuerte, ella me mostró su dos dedos con sangre de mi desvirgamiento y se los chupó, luego lamió mi conchita de todo vestigio de sangre, que no fue mucha.

Ya era una mujer, ya no era mas Chechu, ahora era Cecilia, no quería que nadie me llamase mas Chechu. Con Marina tuvimos unas relaciones lesbicas muy plenas y satisfactorias, realmente eramos una para la otra, ella me dejó mis hoyitos bien preparados; a mis 15 años la vida nos separó por questiones que no vienen al caso, si,.nos separamos en buena armonia, y nos abrazamos llorando, nos hablabamos por telefono, nos escribíamos y el tiempo pasó, a los 17 años quise probar como era un pene real, y realmente valió la pena probarlo, eso era la gloria, me gustó mucho, estuvimos teniendo relaciones por unos meses casi todos los dias, por todas partes, Marina me había preparado muy bien, pero a veces no se piensa en lo que se hace, algo crecía dentro de mi, se lo comenté a mi pareja y de la noche a la mañana desapareció, mi mamá me miró con ojos de amor y de pena, conmigo también había pasado eso, y la historia se repitió, ella me ayudó, me cuidó, y nació Gloria; yo aproveché para estudiar y ser alguien que pudiera mantener a su criatura y lo logré, Marina me visitaba a menudo y cuando estabamos solas recordabamos en la cama los queridos viejos tiempos,………y el tiempo pasó. (Continuará)

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