Lesbo-Infidelidad (Relato Lésbico)

La estancia en casa de mi suegra cambio mi vida y no se como decírselo a mi novio…

Steven anda por Irak en la guerra y me ha dejado alojada en casa de su madre a quien yo no conocía hasta hace dos meses y que por cierto me he llevado una sorpresa rara con “ella”…

Resulta que Mandy (Amanda) es lesbiana, muy fuerte de hecho, con aspecto varonil, ruda, rudisima!!!. Ella tiene 46 años pero parece “un hombre de treinta y tantos”. Yo tengo 21 y Steven 26.

Desde el momento en que llegue no disimulaba en devorarme con su mirada y constantemente se insinuaba y me tocaba a la menor oportunidad… ni hablar de los comentarios acerca de mis “hermosas y apetecibles tetas” y de mi bien redondeado trasero…

No me quedaba mas remedio que vivir aquí con Mandy pues estoy sola en este país, no trabajo y Steven entregó el departamento que compartíamos anteriormente.

Estando aquí yo me hago cargo de la casa y Mandy sigue trabajando en construcción y jardinería…

La noche en que todo cambió, Mandy llegó algo tomada, yo salía de la ducha y andaba desnuda por el cuarto, ella solo pasó, se me abalanzó encima y me tumbó en la cama, sus fuerzas me controlaban, yo quería zafarme pero ella con un brazo aprisionaba los míos, mientras con su otra mano ya se abría camino de mi concha, primero atacaba mi clítoris, chupaba mis tetas con rudeza y las mordizqueaba, también me decía cosas como “que rica perrita, deliciosa puta, hermoso regalo que Steven me dejo”… lamía mi cara, mi cuello…

Yo no podía hacer nada y ya sin dejar de trabajar mi clítoris, Mandy ahora metía dos de sus duros, largos y rudos dedos en mi vagina alcanzando mi punto G…

Ya no me quejaba, ya había dejado de forcejear para zafarme, unas sensaciones de placer intensas y muy profundas se apoderaban de mi… la electricidad recorría mi hasta ahora “abstenido” cuerpo y yo convulsionaba de placer. NO TARDO MUCHO… EL ORGASMO LLEGO Y DE QUE MANERA!!!, nunca antes había sentido yo algo así… ningún hombre, ni Steven ni mis anteriores amantes me había hecho sentir lo que Mandy me estaba brindando…

Con su efectiva “técnica de garra ninja” en mi punto G y su trabajo a la vez en mi clítoris tuve unos múltiples orgasmos, uno tras otro que al principio pensé me estaba orinando, me asuste pero era una eyaculacion deliciosa que por primera vez tuve gracias a Mandy. Ella ahora se pegaba a mi vulva para degustar aquellos fluidos…

Ella me decía que el “squirting” era precioso, que amaba ver como salía todo aquel fluido delicioso de mi vagina y lo que le gustaba mi sabor… Luego se incorporó y me besó en la boca, siempre dejando una mano en mi concha haciéndome correr una y otra vez…

Nos besábamos fieramente, yo no creía lo que vivía, con una lesbiana!! que a la vez es mi suegra y que lo disfrutaba tanto como lo estaba disfrutando, cuando nunca en mi vida me había planteado yo tener sexo con una mujer!!!.

Luego de un rato Mandy salió del cuarto pero me dijo que me quedara allí desnuda que todavía no había terminado la fiesta…

Al ratito llego desnuda tan solo traía puesto un cinto a su cadera del cual pendía un enorme dildo de dimensiones descomunales (30 cms. como mínimo) y con el cual me follaría. Su imagen era la de un hombre fuerte, su plano pecho, espalda super ancha, abdominales bien definidos, piernas solidas y musculosas, brazos de acero y luego esa polla colgando con esas dimensiones …uuufffff!!!.

Volvió a besarme, su mano volvió a follar mi vulva y me produjo otros ricos orgasmos al estilo “garra ninja” y el “squirting” continuaba, de repente saco su mano, abrió aun mas mis piernas, me halo hasta el borde de la cama y de un tirón metió en mi mojada y lubricada concha toda aquella enorme polla de goma, luego sostuvo un ritmo con el que me traía loca, el placer era enorme, sentirme llena de aquella polla gigante, mucho mas grande que la de Steven claro y muy bien utilizada por Mandy era un éxtasis continuo… esa noche no quería que acabara nunca, estuvimos hasta la madrugada, yo creo que tuve mil orgasmos y la polla penetró mi concha y mi culo a su antojo… mis pezones estaban rígidos como piedras de la excitación… yo no podía creer lo que me estaba ocurriendo.
Disfrutaba siendo dominada y poseida por Mandy, no había experimentado nunca tanto placer…

Tomó a una mujer lesbiana para que yo descubriera esos horizontes sexuales tan tremendamente placenteros y no me daba verguenza ya pensar en ello. Desde esa noche soy suya para siempre, soy “la mujer de Mandy” y no se que pasará cuando Steven regrese… le amo a el pero a Mandy también y el placer que tengo ahora no creo estar dispuesta a perderlo…

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