La noche más calurosa del verano (Relato Lésbico)

Que calor… otro día de verano de aquellos insoportables…

como no estar un rato en la piscina, pero claro debía soportar a mis vecinos que son unos escandalosos, siempre hacen fiestas en su piscina y no puedo relajarme.

Pero esa noche no aguante el calor y me metí a la piscina… como siempre, ellos tenían invitados…. simplemente no los tome en cuenta y me sumergí…. el agua estaba muy fría… y la verdad mi cuerpo muy caliente, mis pezones se endurecieron y se marcaron en mi bikini rápidamente, que rica estaba el agua.

Ya me estaba relajando cuando escucho unas risas, era ella… la vecina, que venía con unas amigas.

—–“Hola vecina-, me dijo ella… y yo respondí.
—–“Hola, como estas?-… en ese momento ella se acercó a la reja y me dijo que su piscina estaba en mantenimiento y que tenían demasiado calor, claro esa era la noche más calurosa del verano, aun no terminaba de pensar en lo que me decía cuando me pidió refrescarse en mi piscina, y sin pensar en nada le dije que si.

En segundos estaban las tres en mi puerta, en bikini y listas para entrar a la piscina.

—–“Adelante- les dije, con algo de arrepentimiento en mi voz… ella respondió.
—–“Gracias vecina, hoy es una noche muy caliente y necesitamos refrescarnos. En segundos estaban las tres sumergidas y yo observando la situación.
—–“no vienes?- me pregunto.
—–“Si, en un momento y me senté en mi reposera a pensar como pude permitirles la entrada. En ese momento una de ellas se acerca a mi vecina y empieza a tocar sus pechos y a reír pícaramente diciendo…
—–“Mmm, mira tus pezones, que ricos se ven… juguemos- Yo me quede callada… que le iba a decir… que arrepentida estaba de que entraran a mi casa, pero no las podía echar… y pensaba en eso cuando las vuelvo a ver, la otra amiga también se estaba acercando, y cuando llega al lado de mi vecina levanta su dedo y los pasa suavemente por sus pechos rodeando sus pezones… fue inevitable mirar esa escena… no sabía cómo reaccionar, así que solo seguí observando.

Mi vecina, tenía unos pechos enormes… firmes y unos pezones erectos que no se ocultaban detrás de su bikini blanco, y sus amigas eran un par de mujeres muy bien hechas con grandes pechos y amplias caderas, era imposible no verlas, era una escena que cualquier hombre quisiera presenciar, se veían tan felices en el agua tocándose… pensaba en eso y de pronto una de ellas desata el bikini de mi vecina, lo saca y con su lengua acaricia esos húmedos pechos provocando que mi vecina sintiera un placer que traspasaba todas las barreras de lo conocido para mí, era una delicia ver como se tocaban y se lamian, que ganas me daban de probar esos pechos y que sus lenguas recorrieran mi cuerpo y seguí observando, ellas ya estaban muy calientes, solo rozaban sus pechos y se lamian con desesperación.

Desvistieron completamente a mi vecina quien se sentó en la orilla de mi piscina y abrió sus piernas … uff, ver su vagina húmeda, hinchada de placer, provoco en mi algo impensado, unas ganas incontenibles de tocarla, sentirla, olerla, probarla…. todo, quería entrar a disfrutar con ellas, mi respiración se agito a tal nivel que me vieron con tantos deseos y fueron a por mí y mi vecina observando todo… con sus dedos deslizándose por su cuerpo hasta su entrepierna, sus amigas me levantaron y no era capaz de decir no… solo quería entregarme a ese placer, que me tocaran y besaran todo el cuerpo, no podía sacar mi vista de ella… quería lamer su vagina, sentir sus jugos, su temperatura, oler esa hembra deseosa que tenía enfrente… las amigas me desvistieron y como si se tratase de una iniciación me entregaron a ella.

Yo no pienso, solo actuó, me meto en la piscina y me acerco a su vagina… uyy… que rica estaba, que jugosa y sabrosa estaba… mi lengua recorría cada centímetro de ella como si en eso se me fuera el alma, que bien me sentía, en ese minuto se acerca a mí una de las amigas y empieza a besar mi cuello, yo sentía en mi espalda esos enormes pechos que me rozaban con sus pezones duros… ooohhh… que riiiicooo… me salí de la piscina, tome a mi vecina de la mano y la lleve a mi reposera… ella se recostó y yo tome suavemente su pierna y empecé a abrirla y besar desde sus pies hasta llegar a su entrepierna… luego casi por instinto mire hacia un lado y vi a sus amigas rozando sus vaginas y gemir de placer… ooohh… yo tambien quería eso… mire a mi vecina que las observaba y lentamente acerque mi vagina a la de ella y sentí un placer indescriptible, empecé a moverme sin despegarme de ella, sintiendo su humedad mezclarse con la mía, sentí todas las formas de su clítoris y una corriente paso por mi cuerpo que provoco un orgasmo inolvidable.

Al sentir mis gemidos y los de ella las amigas se acercaron a nosotras, una de ellas se subió a la reposera y puso su jugosa vagina en la boca de mi vecina y la otra empezó a besarme, mi mano cobro vida propia y comencé a jugar con su clítoris, que estaba exquisitamente húmedo… mis dedos entraban y salían y ella se retorcía de placer… oohh… que rico verlas tener orgasmos, sentir los gemidos de cuatro mujeres calientes… que delicia de noche.

Definitivamente la más caliente del verano… todas terminamos felices con nuestras bocas llenas de sabores y olores que solo el sexo del bueno nos deja… ahora me llevo muy bien con los vecinos…. sobre todo con ella… y creo que mi año tendrá muchas noches calientes.

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