La instructora (Relato Lésbico)

Unas semanas después de nuestro delicioso y sexy campamento, decidí que tenía que volver a la rutina de hace ejercicio, en parte porque no deseaba perder la figura y además por deleitarme la pupila viendo chicas hermosas, así que decidí volver a un gimnasio que se encuentra a 15 minutos de mi casa.

Antes, tuve que ir a la tienda a comprar ropa adecuada para hacer ejercicio, así que me dediqué a buscar entre los leotardos de colores llamativos que hagan resaltar la figura; me decidí por uno negro y un top verde.

Regresé a casa y me los probé, la verdad era que me veía bien y que el top resaltaba el tamaño de mis tetas mientras que el leotardo me hacía ver más nalgona, “Lety me querría violar si me viera así”, pensé.

Llegué al gimnasio y éste se encontraba abarrotado de gente, hombres y mujeres por igual dedicando su tiempo a verse bien, la verdad era que había más chicas que hombres en el lugar, pero eso no le di importancia ya que sabía que en cualquier momento iba a llegar un idiota queriendo ligarme, pero sabía bien cómo deshacerme de él, en caso de ser necesario.

Una vez que me puse de acuerdo con mi supervisor, comencé mi rutina de calentamiento, para no tener alguna lesión haciendo algún ejercicio con pesas, así estuve durante 20 minutos; luego comencé con las pesas, algo ligero para empezar.

Una hora después, me di cuenta que había alguien conocido en el lugar: era Abril, quien no nos pudo acompañar al campamento, así que fui a saludarla y se sorprendió de verme.

Luego de los clásicos saludos, me preguntó por las chicas a las que hacía tiempo ella no veía ya que estuvo fuera de la ciudad por motivos familiares.

—–“Me da gusto que estén todas bien, deseaba hablarles pero le marqué a Cynthia y nadie me contestó en su casa.
—–“Es que estuvimos fuera por lo del campamento al que no pudiste ir, de lo que te perdiste.
—–“Me imagino, se han de haber puesto una buena divertida sin mí.

Le conté algunas novedades, como lo de Cynthia y su pareja y algunas situaciones que se dieron durante el viaje que lo hicieron muy agradable.

—–“Me sorprende de Cynthia, pero qué bueno que halló a alguien con quien compartir su cama; oye, y que tal coge?.
—–“Muy bien, de hecho creo que fui la primera con quien estuvo ella, claro después de Cynthia, y es igual a nosotras, igual de puta, le encanta que le den por el culo.

Ambas reímos ante el comentario que hice y de repente me di cuenta que ella se quedaba mirando a mis senos que estaban debajo del top verde que compré.

—–“Sabes?, te ves bien buena con esa ropa, de hecho tus tetas parecen más grandes, mmmm, me encantaría mamarlas pronto.
—–“Cuando quieras, amor, hace mucho que no lo hacemos tu y yo.

Abril me contó que tenía ganas de hacerlo y que de hecho ya había encontrado a alguien a quien pudiera ella llevarse a la cama y era una de las instructoras, cuyo nombre es Roxana y de hecho me la señaló, era una pelirroja no muy alta pero de una figura envidiable, la verdad es que hasta cierto le envidié su buen gusto por elegir a las chicas.

—–“Pienso cogérmela en la sauna, si quieres puedes acompañarnos ya que ahí no entran todas y tendremos cierta privacidad porque son cuartos relativamente chicos en donde caben hasta 5 personas.

La idea de un trío me agradaba y Abril me convenció para que después de terminar los ejercicios nos “ejercitáramos” de otro modo.

Desgraciadamente no pudimos seguir platicando debido a que ella debía regresar a su rutina y yo a la mía pero quedamos de vernos en la sauna; así que volví a cargar las pesas.

Una hora después, terminé de hacer ejercicio, y para ese entonces, el lugar estaba muy vacío, un chico de que estaba ahí me comentó que algunos se habían retirado y otros estaban en el sauna, así que me dediqué a buscar a Abril y a su pelirroja pero no estaban, por lo que deduje que ya estaban en la sauna.

Cuando entré, los encargados del gimnasio me dieron una toalla, pregunté por Abril, me dijeron que estaba en un cuarto especial y que había dejado dicho que yo iba a entrar con ella, por lo que me dirigí al interior del lugar, llegué al área de vestidores donde había dejado mis cosas, me desnudé y me puse la toalla.

La verdad que la sauna era amplia pero por los cuartos que había de manera individual lo hacían ver muy chico; eso me sorprendió porque nunca había visto uno así; no había mucho movimiento, toqué la puerta en donde me dijeron que estaban y encontré a mi amiga con su acompañante, ambas totalmente desnudas.

—–“Espero no interrumpir.
—–“Adelante, te esperábamos, me contestó Abril.

De inmediato dejé caer mi toalla y ambas se me quedaron viendo, en especial la pelirroja quien no perdía un instante cada uno de mis movimientos.

—–“Ella es la amiga de quien te platiqué, Roxana, ya he estado con ella y te puedo decir que es estupenda para coger.
—–“Eres muy bella pero ya le dije a Abril que soy inexperta en esto, pero quiero aprender.
—–“No te preocupes, vamos a divertirnos juntas, le contesté.

Abril estaba sentada atrás de Roxana y ella le acariciaba los senos (los cuales no eran muy grandes pero si atractivos) por lo que aproveché la ocasión y me agaché para separar sus piernas y disfrutar de su sexo, el cual era muy velludo pero no en abundancia, abrí sus labios vaginales y ataqué su clítoris de inmediato, su reacción fueron unos suaves gemidos mientras Abril le besaba el cuello y no dejaba de acariciar sus tetas.

El sexo de Roxana era delicioso y no tardó en mojarse por la excitación que sentía aparte del calor que hacía en la sauna, metí mi lengua en su vagina y ella incrementó el sonido de sus gemidos.

—–“Másssss, sigue, por favor, no te detengas, me gusta como se siente, decía.

Levanté más sus piernas y tuve a mi alcance su culo, de inmediato uno de mis dedos buscó la forma de entrar y ella no opuso resistencia, se lo fui introduciendo lentamente hasta que tuviera una parte de mi dedo en él mientras estaba mamando su vagina.

Por la forma en que entraban mis dedos en su culo, supuse que ya había tenido sexo anal previamente, quizás con algún tipo, pensé.

La cogida que le daba a Roxana era maravillosa, y ella lo gozaba en serio; Abril seguía acariciando sus tetas mientras me observaba cogerme a su instructora del gimnasio.

Luego, Roxana tuvo su primer orgasmo, producto de la cogida que le daba pero yo deseaba seguir saboreando ese coño que me sabía delicioso, recorrí con mi lengua de arriba a abajo su vagina para que ella disfrutara; luego, comencé a subir y la besaba en todo su cuerpo, hasta llegar a sus senos donde aproveché y me metí uno de sus pezones en mi boca y ya estaban bien duros, seguí subiendo hasta su cuello y finalmente la besé en la boca.

Posteriormente, fue Abril quien comenzó a acariciarla, se dieron un beso en la boca y de ahí bajó hasta sus senos, en tanto que ya le acariciaba el clítoris con su mano y luego la penetró con uno de sus dedos, yo me estaba tocando mi sexo mientras las veía hacer el amor aunque me iba a esperar para poder entrar en acción de nuevo. Abril comenzó a darle sexo oral a su amiga y aproveché que ella tenía el culito levantado para acariciar sus bellas nalgas, de inmediato lo paró más.

—–“Anda, bésame el culo, Faby, me pidió.

No tuvo que repetirlo, comencé a besar sus nalgas y de inmediato le di ligeros lengüetazos en su agujero, en tanto que Abril no dejaba de mamar la vagina de Roxana quien de plano estaba en el éxtasis total.

Mi lengua comenzó a penetrar el culo de Abril, su sabor lo había extrañado ya que no lo hacíamos desde la fiesta de año nuevo así que me tocó cogerla de nuevo y en verdad lo estaba gozando, mientras le hacía eso yo me masturbaba porque deseaba venirme al igual que ellas.

Unos minutos después, cambiamos de posición, Roxana deseaba aprender a mamar una vagina por lo que Abril se prestó para ello, se sentó en la banca con las piernas bien abiertas y le dijo donde empezar: en su clítoris.

Ahora ella era la instructora, pero en otro asunto muy distinto al de Roxana, y ella aprendió muy rápido ya que Abril comenzó a gemir por la mamada que recibía de su amiga; yo aproveché la ocasión para besar a Abril en la boca y pellizcarle levemente sus pezones, ella tenía las manos puestas en la cabeza de Roxana para presionarla contra su vagina y que así ella pudiera mamarle mejor su sexo.

En ese momento, deseaba tener una verga falsa pero los consoladores se habían quedado en mi casa,

así que pensé en volver le a besar el culo a Roxana de la misma forma en que lo hice con Abril, así que me acomodé detrás suyo para acariciar su ano, ella reaccionó y no fue necesario que hablara, comencé a chuparlo y a disfrutarlo debido a que sabía delicioso.

Pero yo quería que ellas me cogieran, así que me separé de ellas para esperar a que terminaran y entonces decirles lo que deseaba hacer.

Una vez que ambas tuvieron su respectivos orgasmos, les dije que era mi turno, por lo que ambas estaban listas para hacerme el amor, me acomodé boca arriba y Roxana comenzó a mamar mis senos, no era ella una experta pero lo hacía bien mientras que Abril empezaba a masturbarme.

—–“En verdad quieres que te comamos la conchita?, la verdad que he esperado mucho para esto, cabroncita.
—–“Sí, chúpamela toda, que es tuya, amor.

Abril atacó mi coño sin piedad, sentía su lengua recorrer cada parte de mi sexo en tanto Roxana estaba ocupada en mis senos; quería que ambas me hiceran suya en ese sitio en donde de plano la temperatura era exageramente elevada debido al sauna y a lo que estábamos haciendo.

Roxana me dijo que deseaba probar mi culo, por lo que Abril tuvo que dejar de mamarme la vagina por un momento, ella se puso boca arriba y yo encima de ella en un 69, procuré parar mi trasero lo suficiente para que Roxana pudiera mamarme el culo y así seguimos haciéndolo; la lengua de Abril estaba de nuevo en mi vagina y la mía en la suya en tanto que su instructora no soltaba mi ano para nada.

Así estuvimos un buen rato hasta que de plano quedamos exhaustas, por lo que decidimos ir a darnos un baño y ver si era posible seguir la fiesta allá.

Una vez ahí vimos que no estábamos solas por lo que Roxana nos recomendó mejor ir a otra parte, así que decidimos solo bañarnos pero aprovechamos ahí para platicar.

Le pregunté a Roxana si ya antes le habían dado por el culo y me dijo que un antiguo novio con el que tuvo relaciones sexuales le metió la verga por el ano, dijo que le dolió al principio pero que luego le gustó aunque posteriormente terminó con él por otro tipo de razones.

Decidimos ir a la casa de Abril ahí era la siguiente etapa en donde estuvimos juntas hasta las 4 de la mañana cogiendo y tomando, fue divertido ese trío, pero aunque ellas se quedaron hasta el día siguiente, yo me tuve que retirar debido a que tenía pendientes que hacer, ya habría tiempo de continuar con la diversión.

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